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La catarata es una opacidad del cristalino
lo suficientemente densa para disminuir la visión y puede deberse a
una gran variedad de causas, pero suelen acompañar al envejecimiento.
Las cataratas son la principal causa de ceguera reversible a nivel
mundial. El principal síntoma consiste en la disminución de la visión,
también se asocian con pérdida de la saturación de los colores (los
colores se ven menos ‘vivos’) y una mala visión nocturna. Se ha
encontrado que el 65% de las personas mayores de 50 años, tiene algún
grado de opacidad, por lo general es bilateral. Cuando la opacidad es
tan densa que produce una disminución en la agudeza visual
imposibilitando al paciente para desempeñar sus actividades
cotidianas, el único tratamiento que existe es el quirúrgico.
El presente estudio pretende determinar si el uso de filtros puede ser
considerado como una opción más de tratamiento en casos de catarata
incipiente debido a que el costo de la cirugía de extracción de
catarata con implante de lente intraocular, no siempre está al alcance
de todas las personas con este padecimiento.
Antecedentes
En un estudio realizado en Estados Unidos se probaron los niveles de
transmisión al 50% de filtros gris, café, amarillo, verde, morado,
rojo, anaranjado y azul en dos grupos de sujetos, uno con catarata y
otro grupo sano. Los resultados muestran que en ambos grupos, mientras
menor era el incremento inducido por el brillo en los umbrales de
contraste, mejor veía a través de los filtros morados o azules. Para
los ojos con cataratas, los umbrales de contraste, bajo las
condiciones de brillo, disminuyeron cuando se veía a través de los
filtros cafés.
Otros estudios refieren que los filtros amarillos sirven para
incrementar el brillo aparente de los objetos y sus alrededores en una
neuropatía óptica o enfermedad del nervio óptico secundaria al
glaucoma; los filtros anaranjados, amarillos-anaranjados o los de
color rojo sirven para la visión en exteriores en la degeneración
macular relacionada con la edad; y para la retinitis pigmentosa los
filtros rojos mejoran el contraste.
La Agencia de Higiene Ambiental del Ejército de Estados Unidos de
América, patrocinó una investigación donde señala que la luz azul que
incide del sol ya sea en un eclipse solar o en condiciones normales,
no crea ningún riesgo de lesión ocular.
El ejército de Estados Unidos de América, basado en las normas ANSI
X80.3-1986 e ISO 1889-3 1999, hizo el descubrimiento de que todos los
filtros de color alteran la visión del color de los pilotos militares,
a tal grado que impiden el reconocimiento de señales de color, y
optaron por la selección del filtro gris neutro debido a que limita el
paso de la luz pero no altera la visión al color.
En el artículo que lleva por título “Lentes intraoculares con filtros
para luz azul” enuncia que la adición de un filtro para la luz azul en
las lentes intraoculares supone una mejora en las pruebas de
sensibilidad al contraste para las distintas frecuencias en
condiciones escotópicas, sin conllevar una deformación de la
percepción de los colores por parte del paciente. De confirmarse estos
resultados a más largo plazo, la aplicación de filtros con potenciales
efectos protectores retinianos, debería imponerse a las actuales
lentes que sólo incluyen filtros para la luz UV buscando una prótesis
lo más similar en características ópticas y visuales al cristalino
humano adulto.
Filtros
Los filtros cambian la intensidad o cantidad de la luz. También
afectan la calidad del color. El color es una característica
importante de la luz y se puede modificar con los filtros, debido a
que los lentes de color o entintados cambian los colores de los
objetos que se ven a través de ellos. De esta forma pueden alterar la
percepción del color. Cuando se ve el mundo a través de lentes de
color (azul, verde, amarillo, etc.); esto hace que se vea diferente.
Para apreciar la forma en que los diferentes tintes de los lentes
pueden alterar la percepción del color en el mundo real, es necesario
entender un poco sobre la visión del color.
Aspectos de la visión del color
La percepción del color de un objeto depende no solamente del
contenido espectral y la luminiscencia, sino también del ambiente
circundante y el estado del sistema visual. Puede haber diferencias
individuales en la percepción del color. Los mejores ejemplos incluyen
defectos de visión del color congénitos y adquiridos. Además la
percepción del color cambia con la edad. Una breve revisión de las
teorías y mecanismos en la visión del color es útil para entender las
alteraciones naturales y las inducidas artificialmente en la
percepción del color.
Teorías y mecanismos de la visión del
color
Existen dos teorías principales sobre la visión del color:
Teoría tricromática
Ésta teoría fue propuesta por Tomás Young en 1812, y la refinó Herman
Von Helmontz medio siglo después, y establece que la visión del color
es el resultado de la acción de tres mecanismos receptores de los
conos, con diferentes sensibilidades espectrales: El fotopigmento
sensible a la longitud de onda corta (SWS) alrededor de 440nm; el
fotopigmento sensible a la longitud de onda media (MWS), alrededor de
540nm y el fotopigmento sensible a la longitud de onda larga (LWS), a
un máximo de 565nm.
A finales de 1980 se realizó un estudio utilizando técnicas
electrofisiológicas y los resultados obtenidos fueron muy similares a
los que se tuvieron cuando se estableció esta teoría.
Teoría de procesos opuestos
Propuesta por Ewald Hering en 1878, donde habló de tres mecanismos:
uno en blanco y negro, otro en rojo y verde y uno azul-amarillo. El
mecanismo negro (-) y blanco (+) responden de manera positiva a la luz
blanca y de manera negativa a la ausencia de luz, el mecanismo rojo
(+) verde (-) responde de manera positiva al rojo y de manera negativa
a la luz verde, y el mecanismo azul (-) amarillo (+) responde de
manera negativa al azul y de manera positiva a la luz amarilla.
Factores que afectan la percepción del
color
Los colores de los objetos se basan en longitudes de onda de luz que
reflejan y transmiten, pero la percepción del color también se afecta
por el ambiente que le rodea, el conocimiento que tiene el observador
sobre el color característico del objeto y el estado del sistema
visual del individuo. Se han realizado estudios que aún no se han
interpretado bien sus resultados relacionados con la edad y la
disminución de la percepción del color, donde se sabe que los cambios
en los medios refractivos del ojo (los mecanismos prerreceptores),
contribuyen a una reducción en la luz de longitud de onda corta (o luz
azul) en la retina.
Por ejemplo, los cambios relacionados con la edad en el cristalino y
el diámetro de la pupila. El cristalino se hace más amarillo con la
edad actuando como un filtro amarillo y disminuyendo la cantidad de
longitud de luz de onda corta que llega a la retina y produce un
déficit en la visión de color azul-amarillo. Esta opacificación
amarilla o ámbar progresiva se exagera por la disminución en el
diámetro de la pupila o miosis senil. La visión del color se puede
mejorar en la gente mayor utilizando un nivel de iluminación más alta.
El uso de filtros para mejorar la
función visual
Gran variedad de tintes o filtros de lentes específicas se han
sugerido para mejorar la visión o aumentar la función visual en ojos
normales y con enfermedad. Los informes de su uso son con base en
observaciones personales de pacientes o médicos y que no
necesariamente tienen el apoyo de pruebas científicas.
Los filtros de color, pueden ser útiles en la modulación de los
efectos de la luz excesiva y disminución del brillo, pero también
sirven para alterar la percepción del color. Ésta alteración pude ser
para mejorar o para empeorar, todo con respecto a la función visual y
la visión del color.
Sensibilidad al contraste
La medición de la agudeza visual por sí misma, puede saltarse pérdidas
asociadas por enfermedad de la estructura retiniana y/o su función. En
estos casos, la prueba de sensibilidad al contraste puede ser muy
útil. El contraste es la medida de la distribución relativa de partes
más claras y más oscuras de un estímulo visual. Se define con la
fórmula que relaciona la magnitud de la diferencia en la sensibilidad
de la luz entre las áreas oscuras y claras, con iluminación general
del estímulo.
Fórmula de Michaelson:
Donde:
Lmáx = La iluminación de las barras de luz
Lmin = La iluminación de las barras oscuras
Debido a que el contraste se reduce, la diferencia de iluminación en
la rejilla se reduce y, a cierto nivel, la diferencia de iluminación
es demasiado pequeña para percibirla. Este punto es el umbral de
contraste. Los umbrales de contraste normalmente se relacionan con la
frecuencia espacial por la función de sensibilidad al contraste (CSF).
Debido a que el mundo es un lugar visualmente complejo, los objetos
pueden variar en muchas dimensiones incluyendo tamaño, brillo y
contraste. La agudeza visual solamente proporciona información sobre
resolución de alto contraste: el objeto de alto contraste más pequeño
que se puede ver. La sensibilidad de contraste proporciona información
adicional sobre el mundo visual. Esto incluye información sobre la
visibilidad de los objetos que varían en tamaño, contraste y
orientación. La sensibilidad al contraste se puede medir para patrones
verticales, horizontales y oblicuos. La sensibilidad al contraste
puede verse afectada por diferentes factores como: las condiciones de
visión, características generales de quien ve y la salud ocular de la
persona que ve.
La medición de la sensibilidad al contraste evalúa la capacidad visual
para discriminar pequeños detalles bajo diferentes condiciones de
contraste del objeto., también es útil para evaluar los efectos de
algunas patologías sobre la visión del paciente. En casos de catarata
es posible cuantificar la pérdida de visión causada por la opacidad.
Una persona puede tener una buena agudeza visual sin embargo su curva
de sensibilidad al contraste puede estar disminuida y por éste motivo
puede presentar problemas en ciertas situaciones visuales de la vida
real.
Objetivo general
Comparar el efecto de diferentes filtros en personas con catarata
senil.
Metodología
Estudio realizado en la Unidad Médico Didáctica de la Universidad
Autónoma de Aguascalientes a 31 sujetos seniles con diagnóstico de
catarata. Primeramente realizó el diagnóstico del tipo de catarata y
se evaluó la sensibilidad al contraste (SC) de cada ojo,
posteriormente se valoró nuevamente con filtros azul, verde, rojo,
amarillo y ámbar a una distancia de 3 metros con iluminación
ambiental. Para determinar los cambios en la sensibilidad al contraste
en cada filtro utilizado se realizó un análisis de varianza que se
puede observar en la tabla No. 1

Resultados
El número de pacientes fueron 31, de los cuales se encontraron 55 ojos
con catarata, que fueron los estudiados.

Gráfica 1
En la Gráfica 1 se representa el tipo de catarata/sensibilidad al
contraste y el resultado de cada color de filtro.
Conclusión
De acuerdo a los resultados obtenidos en la tabla 1 de análisis de
varianza, en catarata incipiente, el filtro ámbar es el que muestra un
incremento mayor en la sensibilidad al contraste, mientras que los
filtros: amarillo, azul y verde reflejan el mismo resultado que sin el
filtro, en el caso del filtro rojo la sensibilidad al contraste es más
baja.
Para catarata moderada, todos los filtros muestran resultados
significativos de igual magnitud respecto al ojo sin filtro,
manifestandose como un aumento en la sensibilidad al contraste.
En cuanto a catarata madura, los filtros azul y verde son los que
presentaron mayor incremento en la sensibilidad al contraste.
Por lo tanto, analizando los resultados del estudio se puede resumir
que, aunque el tratamiento quirúrgico continúa siendo la primera
opción de manejo, el uso de filtros color ámbar mejoran la calidad de
visión por lo que pueden considerarse como una alternativa de ayuda
óptica para el paciente con catarata incipiente que por alguna razón
no es factible la opción quirúrgica.
Referencias bibliográficas
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Edición. Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona, España.
Ediciones UPC. (2001)
Arqués, J. Francio M. Tecnología óptica. Lentes oftálmicas, diseño y
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Antillón F. Argaiz J. Oftalmología Básica. Quinta Edición.1988
www.clinicareinoso.com/info/catarata.htm
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www.saludhoy.com/htm/terc/articulo/catarat1.html |